Cinco años después de la última gran epidemia de peste, Sevilla ha conseguido reponerse. Sigue manteniendo el monopolio del comercio con las Indias y su prosperidad va en aumento. Pero también la población, que se dispara alcanzando unos máximos históricos. El gobierno no es capaz de alimentar a sus habitantes ni de asegurarles unos servicios asistenciales mínimos. La segunda temporada de la serie volvió a elegir escenarios sevillanos para su rodaje entre ellos, Sevilla, Carmona, Utrera y Alcalá de Guadaíra a los que añadió otros escenarios andaluces en Palos de la Frontera (Huelva) y Cuevas de Almanzora (Almería). La temporada se grabó en más de 130 localizaciones de Andalucía y Extremadura.
