La serie de Netflix, cuyo service en España corre a cargo de Palma Pictures, eligió varios espacios de la ciudad como escenario para ambientar la visita de los Príncipes de Gales en los años 80 a Australia y Nueva Zelanda.
La serie, una de las más importantes de los últimos años, ya había rodado en las provincias de Cádiz, Málaga y Sevilla en la temporada 3 y volvió a Málaga, Almería y Cádiz para el rodaje de la temporada 4. Málaga Film Office, Jerez Film Office, Tabernas Film Office y Sevilla Film Office asistieron a la productora durante el rodaje en Andalucía.