Quique es un chirigotero en paro que intenta mantener a flote a su familia mientras prepara el próximo concurso de chirigotas. Entre tanto, El Tuti, un traficante de drogas local, quiere que le ayude a robar el depósito de droga más grande de España, antes de que quemen toda la mercancía incautada. La película se rodó en localizaciones de Cádiz, en la playa, calles y en el Teatro Falla y contó con la asistencia de Cádiz Film Office.